Retro Memories










Archive for the 'Escuela' Category

Los piojos: la maldición de la pediculofobia y el engaño de Filvit

Una de las cosas sobre la que más puedo presumir es de que jamás he tenido piojos. Sí querid@s viejun@s, por suerte esas simpáticas, a la par que bonitas criuaturas (nótese la ironía), jamás han atravesado los límites de mi espacio vital, si hablamos del entorno físico en el que nos desenvolvemos, ni tampoco han entrado dentro de mi “friend zone”, si hablamos del entorno cognitivo de nuestras relaciones afectivas.

Piojos-ninfas-liendres

Lo que sí he tenido, tuve y tendré es pánico a la posibilidad de tenerlos. Creo que sufro un caso leve de pediculofobia, es decir, miedo a los piojos, y digo leve porqué no me paso todo el día pensando en ellos, sino que mi terror aparece cuando me doy cuenta de que alguien de mi alrededor los sufre. Recuerdo la primera vez que los evité. Recuerdo a mi hermana pequeña llorando y sufriendo debido a los picores que le provocaban. Había llegado una tarde, después del colegio, con toda la cabeza llena de nuestros protagonistas en sus tres estados: liendre (huevos asquerosos), ninfa (bicho asqueroso acabado de nacer) y piojo (bicho muy asqueroso adulto). En cuanto mi madre se dio cuenta Seguir leyendo…

posted by Manel Romero in Anuncios,Escuela and have No Comments

Carteras Perona

Vamos a ser sinceros: En la actualidad a nadie, pero absolutamente a nadie, le apetece reincorporarse a su puesto de trabajo después de las vacaciones pero cuando éramos niños a la gran mayoría le apetecía volver al colegio después de tres meses seguidos dedicados a pasarlo bien.

El primer día de colegio deparaba tres emociones: Por un lado reencontrarte con tus compañeros de clase, por otro iniciar un nuevo curso y por último estrenar material escolar.

Sí, éramos tan simples que el hecho de estrenar material escolar era, como decía mi compañero de clase Juan Carlos al que apodábamos “El Rey”, motivo de honda satisfacción. Algunos se dedicaban a lucir sus estuches nuevos, otros bolígrafos que albergaban infinidad de colores, pero la palma se la llevaban las carteras Perona.

¿Qué tenían esas carteras para molar tanto? Algo tan inaudito como combinación para abrirla y alarma anti cacos. Pensándolo fríamente es una estupidez, porque ningún compañero de clase estaba interesado en robarte los mismos libros que él ya tenía, pero en esa época éramos muy celosos de nuestra intimidad y nuestras cositas y nos gustaba tenerlas a buen recaudo. ¿Absurdo? Sí, para que vamos a engañarnos.

Con la cartera venía un sobre con una explicativa:

Al abrir el sobre encontrabas un tutorial para cambiar la combinación de la cartera: Seguir leyendo…

posted by Alex Oliveres in Escuela and have Comment (1)

Las arandelas adhesivas: Caída y auge de un imperio

Os he de confesar una cosa viejunos: Jamás utilicé estas pegatinas para lo que están hechas. De hecho, durante muchos años, su utilidad fue todo un misterio para mí. Ahora sé que sirven para reforzar o arreglar los agujeros que se hacen al papel (nota mental 1: hacer un día de esto un post sobre los agujeadores de papel) para poder introducir las míticas anillas de metal (nota mental 2: hacer un día de estos un post sobre las anillas de metal). Seguro que vosotros, queridos y queridas ancianas ya sabíais todo esto al ver la foto, pero yo he de admitir mi ignorancia total al respecto.

No las necesité jamás y esto pudo venir dado por una de estas dos posibilidades:

a) Yo, de pequeño, era tan cuidadoso, ordenado y pulcro que jamás tuve la necesidad de reforzar ni arreglar ningún papel agujereado de mi propiedad.

b) Yo, de pequeño, era tan zarrapastroso, descuidado y guarrete que me la traía al pairo que mis papeles se cayesen continuamente de los archivadores y que, consecuentemente, se arrugasen y ensuciasen. Por tanto jamás tuve la preocupación ni la inquietud de conocer un objeto reparador de mis maltrechos agujeros (me refiero a los del papel, malpensados)

Desgraciadamente la medicación que me administran las amables enfermeras del asilo me nubla tanto la mente que no puedo recordar con claridad algunas cosas. A pesar de ello, si tuviese que apostarme el medio riñón que me queda, el que sobrevivió a comer porquerías como estas, lo haría por la opción B.

Hoy os quería hablar de mi trágica experiencia con las arandelas adhesivas. Os quiero explicar una historia de acción, violencia, amistad y traición. No, jamás las utilicé para reparar un agujero, pero estuve a punto de conseguir ser el rey del patio gracias a ellas.

Aquí es donde empezó todo: Seguir leyendo…

posted by Manel Romero in Escuela and have Comentarios desactivados

Objetos de culto: los sacapuntas

Recuerdo que durante mis años de E.G.B., en la escuela donde pasé la mayoría de mi infancia, estaba totalmente prohibido el uso de bolígrafos para realizar tareas escolares. ¿Los motivos? Pues en ese momento eran totalmente incomprensibles para mi, yo creía que lo hacían para hacernos rabiar, castrar nuestra imaginación y fomentar el deseo de aprobar para que al llegar a BUP o a la FP, pudiésemos por fin utilizar tinta indeleble sobre papel blanco. Ahora, con los años, me parece intuir que básicamente lo hacían para evitar que un ejercito de madres montadas en cólera por las manchas, precisamente indelebles, que podían provocar los bolígrafos en la ropa , tomase las aulas con una desmesurada violencia extrema, para pedir la inmediata ejecución del director o, en su ausencia, de sus más allegados miembros del staff escolar. Podríamos decir que la prohibición de los bolígrafos respondía a una necesidad de evitar altercados en la escuela y, a la vez, estaba impuesta con un claro afán de salvar vidas.

La alternativa a los bolis eran, como ya sabréis viejunos, los lápices. Hoy no os voy a hablar de ellos, si no del compañero inseparable que, por obligación estructural y funcional, los tenía que acompañar siempre: el sacapuntas. Recuerdo 4 tipos básicos que , si os apetece seguir leyendo, repasaremos a continuación. Antes de eso permitidme hacer un par de apuntes. A parte de los objetos en si mismos recuerdo como si fuese hoy el maravilloso aroma que desprendían los lápices justo después de sacarles punta. Un olor intenso a madera fresca que se colaba por la nariz y que persistía durante un largo rato en los receptores olfativos. Ese olor, por simpatía, impregnaba los sacapuntas haciendo que estos conservasen permanentemente el aroma a, podríamos decir, naturaleza. Y comentaros también que donde yo vivo, se utilizaba más el término “maquineta”, de originen catalán, para referirse al sacapuntas a pesar de que estuvieses hablando en castellano. Es una palabra que encuentro preciosa.

Pero vayamos al lío. Empecemos el repaso con: Seguir leyendo…

posted by Manel Romero in Escuela and have Comments (7)

La foto de la semana: cuerpos geométricos Salvatella

Antes de la aparición masiva de internet, del las búsquedas de google y de la wikipedia, los niños lo teníamos muy difícil para tener un acceso inmediato a la información. A pesar de ellos, grandes visionarios de la época se las ingeniaban para hacer que nuestro acceso al conocimiento fuese divertido a la par de didáctico. O al menos esa era su sana intención… Salvatella editó durante muchos años unos cuadernillos de recortables que te permitían montar, con más o menos rapidez en función de tu maña, una infinidad de figuras geométricas con textura de madera. Recuerdo que en cada curso de E.G.B. nos mandaban comprar a mitad de curso uno de esos cuadernos y normalmente se convertían durante unos meses en la tarea casera por excelencia. Nos apresurábamos en masa para ir a la papelería más cercana para comprarlos y seguramente esos días el tendero en cuestión tenía unos incomings extra que seguramente le permitían tener algún que otro capricho… el comercio de proximidad… ¿os suena de algo viejunos? Seguir leyendo…

posted by Manel Romero in Escuela and have No Comments

El “boli” de diez colores

 

 

Como ya os he contado a Juan, mi mejor amigo, lo conocí cursando EGB. Cuando íbamos a tercero, un día Juan entró en clase y vino corriendo hasta mi pupitre y me dijo:

- Tío no te lo vas a creer. ¡Mira lo que me he comprado!

Abrió su mochila y de allí sacó un bolígrafo. Pero no era un bolígrafo normal, no. Era el increíble “boli” de diez colores.

- ¿Qué es esto? – le dije todo alucinado.

- Es el “boli” de diez colores. Son diez bolígrafos condensadas en uno solo. Tiene color rojo, azul oscuro, azul celeste, verde claro, verde oscuro, naranja, rosa, violeta, marrón y negro. Y además cada color huele a algo distinto. – me contestó

- Molar, mola un rato, pero ¿es útil? – pregunté

- ¿Estas de coña? ¡Es la herramienta del futuro! Dentro de poco el que no tenga este bolígrafo en la escuela o en su puesto de trabajo no será nadie. Es supermegahiper útil, tío. Te permite tomar apuntes, subrayar lo más importante, destacar algo escribiéndolo en negro y… umm… muchas cosas tío. No se como aún no tienes uno. Seguir leyendo…

posted by Alex Oliveres in Escuela and have Comments (3)