Han existido y exitirán cientos, o quizá miles de juegos de conducción. Algunos míticos como el “Pole Position” del que algún día os tendré que hablar, o algunos hiper-modernos como la serie “Gran Turismo”. Pero ninguno, y cuando digo ninguno me refiero a NINGUNO, ha llegado jamás a los niveles de obra maestra como lo consiguió la maravilla de la que hoy os voy a hablar: “Out Run”
Cerca de la escuela donde cursé EGB había, y que nadie se sienta ofendido por favor, lo que coloquialmente conocíamos como un bar “de gallegos”. En Barcelona muchos de los mejores bares de barrio han sido, tradicionalmente, regentados por personas venidas de Galicia en algún flujo migratorio del siglo XX. Pues bien viejunos, ¿recordáis cuando en los bares a parte de tragaperras habían maquinitas de juegos e incluso máquina del millón o billares? El bar del que os hablo era muy pequeño y solo tenía espacio para la consabida estafa en forma de “slot machine” (este vacile era necesario para no repetir la palabra tragaperras) pero durante mucho tiempo además tuvo una máquina de videojuegos. Seguir leyendo…











