Hola viejetes, hoy os quiero hablar de una de las golosinas más exclusivas que recuerdo. La bolsa de Pepitas de Oro.
Para los que no las recordéis las pepitas de oro eran unos pequeños chicles que venían preservados en la bolsa de papel-plástico que veis en la imagen superior. Su sabor recordaba a algo parecido al limón y era, para mi, uno de los objetos de deseo más anhelados de la época. ¿Porqué? Pues porque era difícil de localizar, nunca sabías si en la tienda de chuches lo tendrían en stock, era muy caro y no duró demasiado tiempo en el mercado (más tarde daremos pistas que os harán deducir el porqué) Seguir leyendo…
